Teoría del Refuerzo
Desde
este modelo clásico, propuesto por Hovland, Janis y Kelley (1953), se postula
que el cambio es una consecuencia del aprendizaje producido por el refuerzo.
Estos autores vinculan las opiniones (interpretaciones o expectativas de la
realidad) con las actitudes. Consideran que el cambio de actitud puede surgir
al cambiar la opinión, por lo que aquellos procesos conducentes producir dicho
cambio también afectarían a la actitud asociada al mismo. Desde este enfoque,
una de las formas más viables de modificar una opinión es por medio de las
comunicaciones persuasivas, ya que éstas se consideran como una estimulación
compleja en la que se exponen cuestiones y se sugieren respuestas.
hay
tres formas de reforzar la aceptación:
a)
La primera es fomentar la expectativa de que se acierta en la respuesta que se
elige.
b)
La segunda se refiere a la intencionalidad del comunicante. Es más reforzante
cuando el persuadido advierte que en la modificación de su actitud el persuasor
no tiene nada que ganar.
c)
En tercer lugar, citan la posibilidad del refuerzo social; es decir, si con el
cambio de actitud encuentran aprobación o desaprobación en el entorno donde se
desenvuelve el sujeto; una aprobación social siempre aumentará su prestigio.
Ejemplo:
Un refuerzo positivo con la ayuda del elogio o recompensa puede ser una gran
herramienta para dar forma a la conducta un niño, de esta manera se centrará en
las cosas buenas o en ciertos comportamientos que deben hacer y que se desean
cumplir, así aumentara su prestigio.